• Ahorro de agua. Los cultivos basados en hidroponía suelen ahorrar más de un 90% de agua con respecto a los cultivos en tierra. Al trabajar con un circuito de riego cerrado, el agua no se desperdicia ni se filtra, si no que es reutilizada y aprovechada al completo por la planta.
  • Cultivo en cualquier espacio. Al no necesitarse un terreno de cultivo fértil, la hidroponía permite cultivar sobre cualquier espacio, tanto en exterior como en interior. Siendo especialmente idóneo como solución de cultivo para las ciudades.
  • Se elimina el uso de pesticidas. En cultivos en interior, se puede llegar a evitar por completo el uso de pesticidas. En cultivos exteriores, se elimina al 100% el uso de herbicidas (no hay malas hierbas) y casi en un 80% el de pesticidas, ya que la mayor parte de las plagas y patógenos se transmiten a través del suelo.
  • Autónomo. Gracias al depósito y el riego automático, la hidroponía hace que no sea necesario tener que regar cada día.
  • Mayor valor nutritivo. La hidroponía permite elaborar soluciones nutritivas a medida, que dan a la planta todo lo que necesita, cuando lo necesita. Obteniendo así alimentos de mayor valor nutricional.
  • Alimento Fresco y Kilómetro 0. Al poder cultivar en cualquier espacio, los alimentos pueden cultivarse allí donde se consumen, reduciendo así los kilómetros de transporte y CO2 empleado. Los alimentos pueden consumirse frescos, minutos después de ser cosechados.